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Mientras los gobiernos y programas educacionales,
junto con los esfuerzos de un sin número de individuos,
grupos y agencias, han buscado por mucho tiempo eliminar el
prejuicio y las consecuencias despreciativas del racismo institucional,
todavía impregnado en nuestra sociedad, ¿no
es tiempo de reconocer que la verdadera unidad -una unidad
que respeta y celebra la diversidad étnica-no puede
ser alcanzada aparte del establecimiento de iglesias que intencionalmente
y gozosamente reflejen la pasión de Cristo por todas
las personas del mundo?
Porque no son las instituciones de gobierno,
ni los centros de educación através de Estados
Unidos, a quienes Dios ha ordenado la tarea de la reconciliación,
pero sí a la Iglesia universal, la novia de Cristo;
nosotros, Su pueblo (Juan 17:1-3, 20-23; Hechos 11:19-26,
13:1, 16ff.; Gálatas 3:26-28; Efesios 4:1-6; Apocalipsis
5:9-10).
Seguramente le rompe el corazón
a Dios ver a tantas iglesias – en esta ciudad y en todo
el país – segregadas étnica o económicamente
unas de otras, y que poco ha cambiado en los cincuenta años
desde que Martin Luther King observó que las once de
la mañana del domingo es la hora más segregada
de la tierra.
Hermanos y hermanas, no debe ser así.
Concerniente al movimiento del cristianismo
estadounidense hacia la reconciliación racial en los
1990's, el autor Chris Rice – en su libro, More
Than Equals – escribió las siguientes palabras
profundas ...
Sí, una reconciliación
profunda producirá justicia y nuevas relaciones entre
las razas. Sí, esto llevará a los Cristianos
a convertirse en una luz brillante en el cuadro público.
Pero me he convencido de que Dios no está interesado
en que la iglesia sane el problema racial. Creo que es más
cierto que Dios está usando la raza para sanar a la
iglesia.
La
Pasión de Cristo
En Juan 17:2, Cristo claramente define Su misión. El
fue enviado al mundo para dar vida eterna a todo el que crea.
Alcanzar a los perdidos es de lo que se trata; y permanece,
hoy, la pasión de Su corazón.
Así que después de primero
interceder por sus apóstoles (v.6-19), El oró
por ti y por mí. Específicamente- cuatro veces
en cuatro versículos (20-23)-El oró que nosotros
fuésemos uno, o "perfectos en unidad". Nuestra
unidad, El declaró, sería un testimonio visible
al mundo del amor de Dios por toda la gente. Nuestra unidad
demostraría que El es el Mesías, el único
que puede traer paz a los hombres.
En Juan 17, entonces, Cristo no sólo
define Su misión, pero nos muestra el medio más
efectivo de alcanzar a los perdidos con Su mensaje de esperanza.
El no nos instruyó que escribiéramos un libro,
que publicáramos un tratado o desarrolláramos
un programa; El simplemente nos llamó a ser uno -en
la tierra como en el cielo- para que el mundo conozca el amor
de Dios y crea.
El
Modelo de la Iglesia del Nuevo Testamento
¿Se ha preguntado alguna vez por qué
tiene que leer como ocho capítulos primero en el libro
de Hechos, para poder encontrar a alguien que esté
dispuesto a dejar Jerusalén por causa del evangelio?
Considere también, que en Hechos 10 el apóstol
Pedro es desafiado a explicar el hecho que ha convertido a
un soldado Romano al Cristianismo. De nuevo, la pregunta es
¿por qué?
Sin duda que fue difícil para
los primeros creyentes entender que Cristo tuvo la intención
de que Su Reino se extendiera más allá de las
fronteras judías, para abarcar gente de toda nación,
lengua y tribu. ¡Aún en Hechos 11 todavía
no lo captan! Porque en varios pueblos, hablan de Cristo sólamente
a los judíos (Hechos 11:19).
Pero en Hechos 11:20, se toma un paso
significativo cuando hombres de Chipre y de Cirene, intencionalmente
llevan el evangelio a una ciudad diversa llamada Antioquía,
y hablan de Cristo tanto a judíos como a griegos. Como
resultado, gran número de personas llegan a conocer
a Cristo. Bernabé es enviado desde Jerusalén
y, luego, Pablo mismo,
hace esta iglesia su hogar. Con el tiempo, tres viajes misioneros
son lanzados de esta iglesia y el evangelio es esparcido por
toda Asia Menor-
-y dentro de Europa también- ¡haciendo que la
iglesia en Antioquía fuese la iglesia más influyente
de todo el Nuevo Testamento!
¿Por qué a la iglesia
de Antioquía le importaba el mundo? Porque la iglesia
en Antioquía reflejaba el mundo; ellos eran una gente
multi-étnica con liderazgo multi-étnico (Hechos
13:1) quienes consideraban esencial mandar su dinero, sus
hombres y su mensaje de esperanza al extranjero,
a sus amigos, familia y compatriotas, en obediencia a Cristo.
Con esto en mente, no es coincidencia
que a los creyentes se les llamó "cristianos"
por primera vez en Antioquía (Hechos 11:26). Como Jesús
mismo declaró, El es más claramente reconocido
en la unidad de Sus hijos (Juan 17:20-23).
Divididos
Por Fe
En su libro, Divided
By Faith (Divididos por fe), los sociólogos Michael
Emerson y Christian Smith encuentran que las iglesias evangélicas
pueden en realidad (aunque sin intención) estar perpetuando
el racismo sistemático (institucional) en Estados Unidos.
Su investigación no sólo
confirmó (no sorprendió a nadie) que la mayoría
de evangélicos estadounidenses asisten a iglesias étnica
y/o económicamente segregadas, pero más importante,
que pasamos 70-80% de nuestro tiempo relacional (tiempo fuera
del trabajo, escuela, deportes,etc.) con aquellos quienes
asisten a nuestra misma iglesia local. Ellos concluyeron,
entonces, que los cristianos evangélicos no sólo
están segregados racialmente unos de otros, pero relacionalmente
segregados también.
¿Cómo ayuda esto a perpetuar
el sistema?
Sin relaciones étnicas
y económicamente diversas no podemos entender a otros
diferentes de nosotros mismos, ni desarrollar confianza con
otros no iguales a nosotros, ni amar a otros que no se parecen
a nosotros.
Sin entendimiento, confianza y amor, es menos probable que
nos involucremos en las batallas de otros diferentes a nosotros.
Sin involucramiento, nada cambia y las consecuencias desiguales
del racismo sistemático permanecen arraigadas en nuestra
cultura.
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